El cerebro convierte los impulsos que recibe a través del oído en sonidos que podemos entender. Asimismo, el cerebro discrimina los sonidos relevantes del ruido de fondo y amplifica el volumen de nuestra propia voz. Por último, investigaciones recientes indican que el cerebro también tiene un papel fundamental en relación con el tinnitus.
Cuando escuchamos sonidos, las ondas sonoras viajan del oído externo, a través del oído medio, hasta el oído interno, donde las vibraciones estimulan a miles de diminutas células ciliadas. Las células ciliadas del oído interno envían impulsos eléctricos a los nervios auditivos que conectan con el centro auditivo del cerebro, donde los impulsos eléctricos se perciben como sonidos. El cerebro convierte estos impulsos en sonidos que podemos reconocer y comprender.












